Recostados sobre la alfombra te esperan, seguro que te
esperan.
No sé si estarán ansiosos, pero parecen querer correr en tu búsqueda.
Quieren caminar, irse corriendo, llegar hasta ti; pero no saben el camino,
nadie se los dijo, nunca se los mostraste. Parecen desesperados,
uno sonríe y
el otro no; me recuerda que a veces la gente ríe por no llorar.
Les digo que
sean pacientes, aunque no cruzamos palabra, sé que me entienden.
¿Te echarán de
menos, tanto como yo, los zapatos de ir por casa?
Comentarios
Publicar un comentario